sábado, 2 de junio de 2012

ACTA DE LA INDEPENDENCIA

9 DE JULIO 1816-2009
ANIVERSARIO DE LA INDEPENDENCIA ARGENTINA




Los principales objetivos del Congreso de Tucumán fueron declarar la independencia y establecer un régimen de gobierno.

El Congreso Nacional se reunió en la ciudad de Tucumán porque se entendía que esa ubicación garantizaba a las provincias que Buenos Aires no presionaría a los diputados.

Se reunieron representantes de Jujuy, Salta, Tucumán, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Mendoza, San Juan, San Luis, Buenos Aires, Córdoba, Charcas, Cochabamba, Tupiza y Mizque. La mayoría eran sacerdotes y abogados.

Córdoba (que incluyó en su representación a La Rioja) y Salta, entre otras, tardaron en enviar sus diputados. Las provincias altoperuanas de Chichas y Mizque estuvieron representadas por emigrados, dado que la región estaba en poder de los españoles. Paraguay no mandó representantes porque ya se había declarado independiente.

El 9 de julio de 1816, el Congreso de Tucumán resolvió tratar la Declaración de la Independencia. Presidía la sesión el diputado por San Juan, Juan Francisco Narciso de Laprida.

ACTA DE LA INDEPENDENCIA DE LAS PROVINCIAS UNIDAS EN SUD-AMERICA

"En la benemérita y muy digna Ciudad de San Miguel del Tucumán a nueve días del mes de julio de mil ochocientos dieciséis: terminada la sesión ordinaria, el Congreso de las Provincias Unidas continuó sus anteriores discusiones sobre el grande, augusto y sagrado, objeto de la independencia de los Pueblos que lo forman. Era universal, constante y decidido el clamor del territorio entero por su emancipación solemne del poder despótico de los reyes de España; los Representantes sin embargo consagraron a tan arduo asunto toda la profundidad de sus talentos, la rectitud de sus intenciones e interés que demanda la sanción de la suerte suya, Pueblos representados y posteridad; a su término fueron preguntados:
¿Si querían que las Provincias de la Unión fuesen una Nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli?
Aclamaron primero llenos del santo ardor de la justicia, y uno a uno reiteraron sucesivamente su unánime y espontáneo decidido voto por la independencia del País, fijando en su virtud la determinación siguiente:

Nos los Representantes de las Provincias Unidas en Sud América reunidos en Congreso General, invocando al Eterno que preside al universo, en el nombre y por la autoridad de los Pueblos que representamos, protestando al Cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia que regla nuestros votos: declaramos solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unámime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los Reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojadas, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli. Quedan en consecuencia de hecho y derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas y cada una de ellas así lo publican, declaran y ratifican, comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, bajo del seguro y garantía de sus vidas, haberes y fama.

Comuníquese a quienes corresponda para su publicación y en obsequio del respeto que se debe a las naciones, detállense en un Manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración.

Dada en la Sala de Sesiones, firmada de nuestra mano, sellada con el sello del Congreso y refrendada por nuestros Diputados Secretarios.

Francisco Narciso de Laprida, Diputado por San Juan, Presidente
Mariano Boedo, Vice Presidente, Diputado por Salta
Dr. Antonio Sáenz, Diputado por Buenos Aires
Dr. José Darragueira, Diputado por Buenos Aires
Fray Cayetano José Rodríguez, Diputado por Buenos Aires
Dr. Pedro Medrano, Diputado por Buenos Aires
Dr. Manuel Antonio Acevedo, Diputado por Catamarca
Dr. José Ignacio de Gorriti, Diputado por Salta
Dr. José Andrés Pacheco de Melo, Diputado por Chibchas
Dr. Teodoro Sánchez de Bustamante, Diputado por la Ciudad de Jujuy y su territorio
Eduardo Pérez Bulnes, Diputado por Córdoba
Tomás Godoy Cruz, Diputado por Mendoza
Dr. Pedro Miguel Aráoz, Diputado por la Capital del Tucumán
Dr. Esteban Agustín Gazcón, Diputado por la Provincia de Buenos Aires
Pedro Francisco de Uriarte, Diputado por Santiago del Estero
Pedro León Gallo, Diputado de Santiago del Estero
Pedro Ignacio Rivera, Diputado de Mizque
Dr. Mariano S nchez de Loria, Diputado por Charcas
Dr. José Severo Malabia, Diputado por Charcas
Dr. Pedro Ignacio de Castro Barros, Diputado por La Rioja
Licenciado Gerónimo Salguero de Cabrera y Cabrera, Diputado por Córdoba
Dr. José Colombres, Diputado por Catamarca
Dr. José Ignacio Thames, Diputado por Tucumán
Fray Justo de Santa María de Oro, Diputado por San Juan
José Antonio Cabrera, Diputado por Córdoba
Dr. Juan Agustín Maza, Diputado por Mendoza
Tomás Manuel de Anchorena, Diputado de Buenos Aires
José Mariano Serrano, Diputado por Charcas, Secretario
Juan José Paso, Diputado por Buenos Aires, Secretario.

En sesión pública, quedó acordada la fórmula del juramento que debían prestar los diputados y las instituciones :
"Juráis por Dios Nuestro Señor y esta señal de cruz, promover y defender la libertad de las provincias unidas en Sud América, y su independencia del Rey de España, Fernando VII, sus sucesores y metrópoli, y toda otra dominación extranjera ? ¿Juráis a Dios Nuestro Señor y prometéis a la patria, el sostén de estos derechos hasta con la vida, haberes y fama ? Si así lo hiciereis Dios os ayude, y si no, Él y la Patria os hagan cargo".

El mismo día, en sesión secreta, el diputado Medrano pidió que de pasarse al Ejército el Acta de la Independencia y la fórmula del juramento, se agregase "y de toda otra dominación extranjera" -expresión que no figuraba en el texto aprobado originalmente en la sesión pública-
VAMOS CAMINO AL BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA


1816-2016


7/7/09

22 comentarios:

Común dijo...

Hola!!!!!!

Excelente entrada, como nos tienes acostumbrados….cuídate dicen que el 9 de Julio será el día más frió del año y con esto de la gripe.
Feliz día de la independencia.

Un besote y abrazo de oso.

YO, la peor de todas dijo...

En el fondo leer estas cosas me dan tristeza. ¿Sabès que no fue aceptada la presencia de Artigas?, que por aquel entonces ya se lo consideraba hombre tòxico por sus ideas avanzadas, pos sus deseos de revoluciòn agraria...
Sabès que la mayorìa de los diputados que representaron a las provincias fueron enviados desde Buenos Aires y que ninguno de ellos sabìa muy bien cuàles eran las necesidades reales de las provincias que representaban.
¿No nos hace pensar esto en que estamos en el mismo punto, doscientos años despuès?
Que aquello para su època fue una verdadera Odisea, pero nos quedamos ahì, recordando esa fecha pero no mejorando en nada???
Quizàs suene un tanto derrotista mi opiniòn, pero sè que muchas personas no saben esas cosas y no se dan cuenta de que nos quedamos allà, en 1816...
Pido por favor que no se enojen, es que estando en casa, los medios, lo transgiversado de la informaciòn, la falta de respeto con que nos tratan como pueblo, me hace pedir a gritos, que desaparezca la gripe A, para volver al cole, a ese mundo en donde pienso que algo todavìa se puede hacer.
De todos modos, gracias Safiro, sabès que pienso que tus entradas ilustran nuestros dìas...

SAFIRO dijo...

COMUN
Gracias y...¿tendremos nieve?.
Será un día frío, seguro, prometo cuidarme. Igual vos y que tengas un lindo día.

Un abrazo!

SAFIRO dijo...

YO,la...
Creo que no tenían idea de que hacer con eso que tenían. En el otro blog,Zafiro, el año pasado hice una entrada en la que Belgrano hablaba de establecer una monarquía, que era el régimen de gobierno que daba resultados en Europa y planteaba "coronar" a un cacique de alguna tribu, se desestimó, creo, para no sembrar discordia entre las tribus.

Sabían lo que "no" querían, pero no como llevar a cabo lo que deseaban.
Las provincias se oponian al centralismo de Buenos Aires, fue una de las razones para que el congreso se realizara en Tucumán, justamente para que Buenos Aires no presionara a los diputados.

Artigas insistía en establecer un gobierno federal, que excluiría a Buenos Aires como Capital, para impedir la centralización del poder...¿Qué tal?.
De todos modos, no hubo un gobierno nacional establecido en el país hasta 1826, cuando es electo Bernardino Rivadavia.

Igualmente hasta 1853 (creo)que se sancionara la Constitución, las provincias asumieron su soberanía, sus propias constituciones y autoridades, independientes de las otras, cada una como un Estado independiente.
El problema mayor era el cuestionado centralismo.

Es una madeja difícil, con muchos nudos y de difícil comprensión, vista desde éste tiempo, me cuesta ubicarme en esa época y entender muchas cosas, más aún por como nos han sido enseñadas.

No hay porque enojarse, tenés todo tu derecho de opinar y en cuanto a la desinformación de la información me tiene tan cansada como a vos, y sin sacar nada en limpio...como en 1816.

Gracias, Yo, la...
Un beso grande, los virtuales no contagian y son igualmente de afecto real.

~PakKaramu~ dijo...

Pak Karamu reading and visiting your blog

YO, la peor de todas dijo...

Hola Safiro, las fechas estan perfectas. Al final esto se està convirtiendo en una verdadera clase de histoira revisionista...Eeeepa, que nos lean pues.
Con ese fondo musical, escuhando a Cortès, y esta informaciòn, creo que salgo corriendo a buscar carilina.
Jajajaj.
Como veràs, ayer opinaba por la noche, hoy, mientras escribo, el sol da en mi ventana, ilumina el teclado, me calienta los dedos y el alma, me dice que gracias a gente como vos y como yo, esto puede continuar...
Un abrazo amiga virtual.

Abril Lech dijo...

¡Qué linda la casita de Tucumán! Me haces acordar a cuando eramos chicos! este año con la gripe porcina ha pasado como si nada...

"Premio Maria Amelia Lòpez Soliño" dijo...

A todos nuestros seguidores y simpatizantes:

Queridos amigos:
Hace sólo unos días celebrábamos con gran alegría la decisión del Ayuntamiento de Muxía de aprobar el premio que con vuestro apoyo promovemos desde el blog y el grupo de facebook. Por desgracia, esa alegría ha sido efímera y se ha convertido en decepción al comprobar que la idea original ha sido ignorada y transformada en algo que nada tiene que ver con lo que entendemos que Maria Amelia quería y que vosotros habíais secundado con vuestros testimonios y muestras de ánimo. Según parece, ni las ilusiones de la abuela ni las vuestras merecen ser tenidas en cuenta. Quizá han considerado que no sois tantos o tan importantes como para dar luz verde al proyecto que planteábamos. Por eso, más que nunca, os pedimos encarecidamente que dejéis vuestra opinión en el blog para demostrar que estáis dispuestos a dejaros oir, que EXISTÍS, y que no váis a permitir que se desvirtúe lo que con tanta ilusión hemos estado intentando construir estas últimas semanas.
Hemos publicado en el blog nuestro punto de vista. Os invitamos a leerlo y opinar. Si tenéis dudas, preguntad, estamos a vuestra disposición para todo.

Ya sabéis que este blog, este proyecto, sin vosotros, no es nada.
Un abrazo.

santiago dijo...

me encanta la historia, no la debemos olvidar.
un saludo

alfredo hofer dijo...

a ver si no es tarde para que alguien me responda. porque dice que buenos aires presionaria a los diputados? que pretendia buenos aires que solo se podia decidir lejos de ahi?

SAFIRO dijo...

Alfredo Hofer,
No soy historiadora, pero creo entender que,

las provincias se oponian al centralismo de Buenos Aires, fue una de las razones para que el congreso se realizara en Tucumán, justamente para que Buenos Aires no presionara a los diputados.

El Congreso de Tucumán, reunido con el objetivo de declarar la independencia, inició sus sesiones el 24 de marzo de 1816. En él participaron representantes de las provincias que admitían la autoridad del Directorio; es decir, no estaban representadas las de la Liga Federal ni las ocupadas por los realistas.

El Congreso Nacional tomó como primera medida la elección de un Director Supremo capaz de mantener el orden y restaurar la autoridad central. Era importante que este hombre fuera apoyado tanto por el interior como por la capital, para evitar conflictos y divisiones. Finalmente fue elegido Juan Martín de Pueyrredón, hombre aceptado tanto por las provincias como por Buenos Aires.

La consolidación de la unión Nacional fue otro de los objetivos del Congreso, por lo que se dispuso la intervención del ejército en las provincias en que se manifestaban movimientos localistas.

Los problemas de la organización del Estado, que nunca fueron pocos, plantearon distintas posturas, entre ellas la Americanista y la Localista. La posición localista defendía a la unión de los hombres con una ciudad o región; y temían que una unión que abarcase tantos países y tanto terreno demorase la recuperación y organización regional.
Los localistas temían perder poder o fuerza con esta integración. Rivadavia era uno de los principales representantes de esta posición.

Otro problema a resolver era la forma de gobierno, algún sector defendía la monarquía constitucional por considerarla un sistema estable que garantizaba el orden y los derechos de los hombres.

Belgrano propuso establecer una monarquía constitucional que recayese en un descendiente de los Incas; si bien el proyecto fue bien recibido por representantes del Alto Perú y ciudades norteñas y contaba con el apoyo de San Martín y de Güemes, los hombres de Bs. As. se manifestaron en contra, ante la posibilidad de perder su posición hegemónica.

Los representantes de Buenos Aires propusieron ofrecer la corona a un príncipe europeo. El más despectivo de tales diputados ante la entronización de un rey quechua fue Tomás de Anchorena, diputado por Buenos Aires, que no obstante defendió el sistema federal.

En 1817 el Congreso se trasladó a Buenos Aires y se postergó el tratamiento de la forma de gobierno, pero continuaban los planes monárquicos en el seno del mismo.

sigue...

SAFIRO dijo...

En 1817 el Congreso se trasladó a Buenos Aires y se postergó el tratamiento de la forma de gobierno, pero continuaban los planes monárquicos en el seno del mismo.

En Mayo de 1816 el Congreso Nacional nombró Director a Juan Martín de Pueyrredón, cuyo principal objetivo fue la realización de la expedición libertadora a Chile y Perú, para lo cual dispuso la creación del Ejército de los Andes, nombrando a San Martín general en jefe.

Pueyrredón fue duramente criticado por tolerar la invasión portuguesa a la Banda Oriental, por el destierro de los jefes del partido federal porteño y por la constitución centralista de 1819. Finalmente Pueyrredón renuncia en junio de 1819, .
Luego de su renuncia, asumió José Rondeau,su autoridad no fue acatada por las provincias.

Artigas, derrotado por los portugueses en la Banda Oriental, instaba a sus aliados del Litoral a atacar a Buenos Aires, derrocar al Directorio y lograr el nombramiento de autoridades dispuestas a combatir a los portugueses.

Se reanuda la guerra en Octubre de 1819, cuando un convoy de carretas con armas que se dirigía de Buenos Aires a Córdoba fue interceptado por los santafesinos, con lo que se violaba el Armisticio de San Lorenzo.

De esa manera las autoridades nacionales pierden poder, agotadas en la lucha por la independencia y en los enfrentamientos internos contra los pueblos partidarios de la federación.

Las fuerzas federales, comandadas por los caudillos Estanislao López y Francisco Ramírez se aprestaron a invadir a Buenos Aires, no conformes con la constitución y la política centralista del gobierno, su posición ante la invasión portuguesa a la Banda Oriental y el destierro de los jefes federales.

El 1 de febrero de 1820 se libró la batalla de Cepeda, donde la caballería directorial se desbandó ante la primera carga de los federales. Los caudillos marcharon sobre Buenos Aires y el pánico se apoderó de la ciudad. Sin embargo, acamparon en sus inmediaciones e iniciaron negociaciones con el Cabildo, exigiendo la disolución del gobierno nacional y el establecimiento de un gobierno representativo de la voluntad popular.

sigue...

SAFIRO dijo...

Las fuerzas porteñas apoyaron lo solicitado y el Cabildo tuvo que ceder. El 11 de febrero de 1820 cesó el Directorio. Terminó el centralismo y los planes monárquicos se desvanecieron.

Las luchas entre las provincias surgidas a partir del desmembramiento del antiguo Virreinato se sucedieron por más de cuarenta años.

Los caudillos provinciales dominaron el mapa político a mediados del Siglo XIX y manejaban sus reductos con ejército propio. Tenían motivaciones unos contra otros, que se distinguían según la bandería política que perseguían, unos en el Unitarismo y otros en el Federalismo. La mayoría de éstos no eran militares sino civiles y otros, grandes hacendados, con mucho poder económico como Juan Manuel de Rosas y Justo José de Urquiza.

Luego de la batalla de Cepeda el estado nacional se disolvió y todas las provincias iniciaron un período llamado de “autonomías provinciales”, en el cual cada provincia se autogobernó, eligiendo su propia constitución, leyes, etc. En la década del ‘20 casi todas las provincias proclamaron su autonomía.

En Buenos Aires, después de Cepeda, fue elegido gobernador Manuel de Sarratea, en febrero de 1820. Sarratea firmó el Tratado del Pilar (febrero de 1820), para asegurar la Paz entre las provincias que lucharon en Cepeda (Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe), entre otras cosas.

Luego de un corto período de virtual anarquía en Buenos Aires, fue elegido gobernador Martín Rodríguez, que contaba con el apoyo de los propietarios rurales de la campaña y de la clase media-alta y alta de la ciudad. Rodríguez contaba con “el lleno de las facultades”, con las cuales pudo devolverle el orden a la ciudad. Rodríguez también firmo el Tratado de Benegas (noviembre de 1820), para asegurar la paz con Santa Fe, a cambio de 25.000 cabezas de ganado como indemnización por los gastos de la guerra.

Las Provincias: En esta época la mayoría de ellas declaró su autonomía y sancionó su constitución. Algunas regiones debieron soportar guerras civiles, otras el empobrecimiento causado por las guerras, mientras que otras tuvieron gobiernos que se ocuparon de conservar la paz.

En Buenos Aires fue nombrado gobernador de la provincia Martín Rodríguez en 1820. El objetivo de este gobierno fue el de organizar internamente a Buenos Aires para que creciera como un estado eficiente y rico. La tendencia de este gobierno fue unitaria y uno de sus principales objetivos fue la centralización del poder.

Luego del gobierno de Martín Rodríguez, fue elegido gobernador Juan Gregorio de Las Heras.

Por iniciativa de Rivadavia, a finales de 1824 se convocó a las provincias a integrar un Congreso General. Las dos obras más relevantes de este Congreso fueron la “Ley Fundamental” y la “Ley de Presidencia”.
La primera reconoció la vigencia de las instituciones de cada provincia -hasta la sanción de la Constitución- y creó un Poder

Nacional Provisorio que recaería sobre el gobernador de Buenos Aires.

Las Heras, al hacerse cargo del Poder Ejecutivo Provisorio, manifestó su voluntad de respetar los gobiernos locales.

La Ley de Presidencia (sancionada en febrero de 1826) creó un Poder Ejecutivo Nacional Permanente, con el título de Presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, designado por el Congreso. Con esta ley sancionada, Rivadavia asumió la presidencia.

Meses después, instado por Rivadavia, el Congreso sancionó la Constitución de 1826.

Rivadavia asumió el gobierno de la Nación por decisión del Congreso General a comienzos de 1826, llevando consigo un proyecto fuertemente centralizador.

La Ley de Capitalización establecía que la ciudad y gran parte de la campaña circundante se convertirían en Capital Federal, lo cual generó la fuerte oposición de los federales porteños. Las Heras cesó en el cargo de gobernador por decreto del Poder Ejecutivo; la Junta de Representantes fue disuelta; se nacionalizó el ejército de la provincia, las tierras públicas, la aduana y todas las propiedades provinciales.

SAFIRO dijo...

Diferencias ideológicas y económicas separaron al gobierno de Buenos Aires de los gobiernos provinciales y se formó una oposición encabezada por Bustos y Quiroga.

La Constitución de 1826 (fuertemente centralista), el “tratado deshonroso” de Manuel García que le otorgó la Banda Oriental al Imperio Brasileño y todas las medidas centralistas que tomó, hicieron que Rivadavia renunciara el 27 de junio de 1827.

El Congreso nombró a Vicente López y Planes como presidente. Este convocó a elecciones y fue elegido Manuel Dorrego como gobernador de Buenos Aires; Vicente López presentó su renuncia y el Congreso decidió, entonces, su disolución.

Dorrego era un federal porteño con ideas muy democráticas para la época. Durante su gobierno contó con la oposición de los unitarios, las clases altas, los militares y los intelectuales. Durante su gobierno envió misiones a las provincias para restablecer la unidad interior y lograr un acuerdo sobre la organización federal. Se suscribieron Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, las cuales se comprometieron a contribuir en la guerra con el Brasil, reconocer la integridad nacional y a enviar diputados a una Convención Nacional que se reuniría en Santa Fe.

La Convención Nacional tenía por objetivo crear un poder ejecutivo interino para manejar las relaciones exteriores, decidir la guerra o la paz y establecer las bases para un Congreso Constituyente. Sin embargo, la Convención -que se reunió en Santa Fe en 1828- no trató los temas propuestos y resultó un fracaso. Se limitó a aprobar la paz con el Brasil sin tomar ninguna medida de trascendencia a escala nacional.

Dorrego envió a Tomás Guido y Marcos Balcarce a Río de Janeiro; el 27 de agosto de 1828 firmaron la Convención Preliminar de Paz, que reconocía la Independencia de la Banda Oriental.


Las consecuencias políticas del tratado para Dorrego fueron nefastas, ya que se lo responsabilizó por pérdida de la Banda Oriental. El partido unitario comenzó a idear una revolución para sacarlo del poder.

Los unitarios, dirigidos por Agüero, del Carril y Varela, lograron comprometer a dos jóvenes generales del ejército. Uno era Juan Lavalle -porteño- y el otro era José María Paz -cordobés- que había integrado desde su adolescencia el Ejército del Norte.

Los planes unitarios consistían en accionar en forma conjunta sobre el país: Lavalle en Buenos Aires y el litoral; Paz en el interior; derrotar a los caudillos e imponer una organización constitucional centralizada.

...y se sucedieron con los años los golpes y los desencuentros; la guerra civil y los pactos; y luego la guerra entre Unitarios y Federales; la sucesión de presidentes; una que otra dictadura; los desacuerdos y los encuentros...y siempre presente "El centralismo".


Saludos

alfredo hofer dijo...

hola! estuve buscando y trascribo: en estos tenian que ver los intereses ingleses que aliados a los españoles en contra de napoleon de repente se oponian a la revolucion americana. el temor a enfrentarse a la gran potencia britanica, principal compradora de los productos locales y casi unica provedora de las manufacturas que consumian los porteños marco la politica de esos años.
Bueno Zafiro muchas gracias. viste cuanta actualidad en el tema? no te suena esto a los que hoy se preocupan tanto por no estar tan amigados con el mundo, aunque sea a cualquier costo? gracias y te invito a pasar por mi modesto blog.

SAFIRO dijo...

Alfredo Hofer,
hace más de un año que me alejé del blog, pero no quise dejar de responder a tu pregunta, en cuanto a lo que me comentás y según tengo entendido, si no fuimos "más amigos" con los ingleses entonces, no fue precisamente por que desde aquí no lo intentaran.

La situación de guerra abierta con la monarquía española y la creciente injerencia del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve hizo que, en varias ocasiones se pidiera la ayuda de Inglaterra, donde algunos hombres del Río de la Plata creían haber encontrado un poderoso aliado. Sin embargo,Inlaterra, mantenía una actitud prescindente debido al tratado que había firmado con España el 5 de julio de 1814, en el cual se comprometía a no apoyar a los "rebeldes americanos" a cambio de concesiones comerciales.

El único movimiento revolucionario que seguía de pie era el del Río de la Plata, pero sus tropas habían sufrido varias derrotas en el Alto Perú. Pero el peligro no sólo era externo; el centralismo de Buenos Aires había agravado la situación con las provincias. El principal problema se presentaba con el caudillo José Gervasio Artigas. El jefe oriental desconoció el Congreso convocado en Tucumán y las provincias que los apoyaban - Banda Oriental, Santa Fe, Corrientes y Entre Ríos no enviaron sus diputados. Esta situación fue aprovechada por la corte portuguesa de Río de Janeiro para ocupar la Banda Oriental, con el pretexto de "escarmentar" a Artigas.


Período 1810 - 1813

El objetivo primordial de estas misiones fue el fortalecimiento del nuevo gobierno frente a los ataques del virrey de Lima, Elío y el afán expansionista de la corte lusitana de Río de Janeiro. Algunas de estas misiones fueron:

Misión de Matías de Irigoyen: le fue encomendada el 29 de mayo de 1810 para explicar a la Junta de Cádiz la instalación del gobierno de Buenos Aires. Irigoyen sólo llegó hasta Londres en donde gestionó el apoyo del gobierno inglés.

Lord Wellington respondió que Gran Bretaña no podía recibir oficialmente a delegados de las colonias españolas. En Londres hizo contactos con Bolivar y Andrés Bello . Como resultado de su misión compro armas a fábricas privadas inglesas

Misión de Manuel Aniceto Padilla: llegó a Buenos Aires como enviado oficioso de Londres. Luego de escucharlo, la Junta lo envió de regreso con la misión de captar la buena voluntad de la corte inglesa.

Misión de Mariano Moreno :La misión que encabezo Mariano Moreno el 24 de enero de 1811 y tenía como destino Londres se embarco junto a su hermano Manuel Moreno y a Tomás Guido era de impedir el avance portugues en el Río de la Plata. Vieron a Lord Strangford, Juan VI y a Carlota Joaquina , como resultado acordaron unificar acciones con los patriotas venezolanos. En este viaje a los pocos dias de zarpar el barco fallece Mariano Moreno en altamar.

Misión de Juan Pedro Aguirre y Pedro Saavedra: el 6 de junio de 1811 se les encomendó la tarea de viajar a Estados Unidos con el objetivo de obtener apoyo político y el aprovisionamiento de armas y pertrechos. El resultado de esta misión fue el regreso en una fragata estadounidense con una pequeña cantidad de armas

Misión de Manuel de Sarratea: en noviembre de 1813, la Asamblea envió a Sarratea a Londres con el fin de recoger el apoyo del gobierno inglés a los anhelos de independencia

http://www.todo-argentina.net/historia/independencia/ant1810.html

Sigue...Período 1814 - 1816

SAFIRO dijo...

Período 1814 - 1816


El retorno de Fernando VII, el establecimiento de la Santa Alianza y su doctrina internacional intervencionista y las derrotas armadas sufridas por los revolucionarios americanos, cambiaron el objetivo de las misiones diplomáticas. Algunas de estas misiones fueron:


Misión Rivadavia - Belgrano: la Asamblea General Constituyente creyó conveniente recurrir a la diplomacia para aventar los graves peligros que enfrentaba el Río de la Plata. Por eso autorizó al Director Posadas para que envíe una misión que negocie con Fernando VII Para esta tarea fueron encomendados Bernardino Rivadavia y Manuel Belgrano. Primero debían ir a Río de Janeiro a conversar con el embajador inglés, lord Strangford; de allí viajar a Londres y terminar su misión en España. Salieron de Buenos Aires el 18 de diciembre de 1814, llevando consigo instrucciones públicas y reservadas.
De acuerdo a las instrucciones públicas, debían presentarse ante Fernando VII y felicitarlo por su vuelta al trono; también debían culpar a los funcionarios españoles de los males americanos y negociar sobre bases pacíficas y sus resultados debían ser aprobados por la Asamblea.
Entre las instrucciones secretas, Belgrano y Rivadavia sabían que, más allá de la situación de España, el gobierno buscaba la independencia política del continente o al menos la libertad cívica de las provincias. Otra instrucción señalaba que en caso de no obtener resultados positivos con Fernando VII, podrían dirigirse a otras cortes europeas en busca de amparo.
Al llegar a Londres, los comisionados se encontraron con Manuel de Sarratea, que los puso al tanto de que Napoleón estaba nuevamente al frente de Francia. Sarratea aconsejó desconocer a Fernando VII y tratar directamente con el ex rey Carlos IV, que residía en Roma. Belgrano decidió volver a Buenos Aires mientras que Rivadavia se entrevistó con el Ministro de Estado español Pedro de Cevallos. Entonces, Sarratea escribió al gobierno de Buenos Aires alertando contra el accionar de Rivadavia a quien acusó de "impostor". El ministro Cevallos terminó por expulsarlo de la península.

Misión de Manuel José García: una de las primeras disposiciones de Alvear al asumir como Director Supremo, fue enviar al Dr. Manuel José García ante el embajador inglés en Río de Janeiro, Lord Strangford. El comisionado llevaba dos cartas: una para Strangford y la otra para el Primer Ministro británico Castlereagh, a quien se le enviaría por correo diplomático.

En ambas cartas, Alvear expresaba su postura de transformar a las provincias unidas en una colonia inglesa. Strangford desalentó la propuesta, entre otras cosas porque el Congreso de Viena no toleraría la intromisión inglesa en los "dominios de Fernando" y porque sabía que ante una expedición armada española, Inglaterra adoptaría una posición neutral.

Misión de José A. de Aguirre y Tomás Crompton: enviada el 18 de agosto de 1810 a Londres con el fin de comprar armas para el ejército porteño.



http://www.todo-argentina.net/historia/independencia/ant1810.html

SAFIRO dijo...

Una carta de San Martín

(Hace alusión y desestima la ayuda que esperaban de Inglaterra)

Fragmento de una carta enviada por Don José de San Martín al diputado Tomás Godoy Cruz:Mendoza, 24 de mayo de 1816

..."Cuidado, que yo no escribo más que para mi amigo. Si yo fuese diputado, me aventuraría a hacer al Congreso las siguientes observaciones:...
...Soberano Señor; un americano republicano por principios e inclinación, pero que sacrifica esto mismo por el bien de su suelo, hace al Congreso presente:

1°: Los americanos Provincias Unidas no han tenido otro objeto en su revolución que la emancipación de la mano de hierro español, y pertenecer a una Nación.

2°: ¿Podremos constituirnos república sin una oposición formal del Brasil, sin artes, ciencias, agricultura, población y con una extensión de territorio que con más propiedad pueden llamarse desiertas?

3°: ¿Si por la educación recibida, no repugna a mucha parte de los partidos, un sistema de gobierno puramente popular , persuadiéndose si tiene éste una tendencia a destruir nuestra religión?

4°: ¿Si en el fermento horrendo de nuestras pasiones existentes - choques de partidos indestructibles, y mezquinas rivalidades, no solamente provinciales, sino de pueblo a pueblo - podemos constituirnos nación?

5°: ¿Si los medios violentos a que es preciso recurrir para salvarnos, tendrán o no los resultados que se proponen los buenos americanos y si podrán o no realizar, contrastando con el egoísmo de los pudientes?

Seis años de revolución, y los enemigos victoriosos por todas partes nos oprimen: faltan jefes militares y nuestra desunión no son casuales. Se podrán remediar.
Puede demostrarse que no podemos hacer una guerra de orden por más tiempo que de dos años, por falta de numerario. Y si sigue la contienda no nos queda otros arbitrio que recurrir a la guerra de montonera y en este caso sería hacérnosla a nosotros mismos.

"Ya está decidido el problema de Inglaterra. Nada hay que esperar de ella".
Ahora bien, cuál es medio de salvarnos, yo lo sé; pero el Congreso los aplicará tan interesado en el bien. Basta saber que, si los tales medios no se toman en todo este año, no encuentro (según mi tosca política), remedio alguno.
Se acabó..."

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SAFIRO dijo...

También se proponía entonces algún tipo de monarquía.

Algunos habitantes pensaron que la mejor forma de salvar al Río de la Plata era coronar a la Infanta Carlota Joaquina, hermana de Fernando VII y esposa del Regente de Portugal, que había escapado de Lisboa y establecido su corte en Río de Janeiro. La idea tuvo buena recepción en algunos sectores y se formó el Partido Carlotista, que tuvo integrantes de renombre como Belgrano, Castelli, Berutti, Vieytes y Nicolás Rodríguez Peña. El carlotismo se extendió al interior y a parte de América, pero el excesivo interés demostrado en la coronación de la Infanta por la corte de Brasil despertó temor en Buenos Aires y poco a poco el entusiasmo se fue apagando.
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Otra variante:

El príncipe portugués


En julio de 1816 las tropas portuguesas invadieron la Banda Oriental, lo cual fue bien visto por Pueyrredón - ya que se eliminaba la influencia de Artigas sobre las provincias - y por el Congreso - ya que Portugal no apoyaría una eventual invasión española al Río de la Plata. Sin embargo, en Buenos Aires hombres como Moreno, Chiclana, Pazos Silva o Dorrego se opusieron a la actitud del Director Supremo, lo que les valió el destierro.

Hacia fines de 1816, Pueyrredón creyó oportuno pedir a las tropas portuguesas que se detuvieran en el río Uruguay y no invadieran las provincias Entre Ríos o Corrientes; a cambio ofrecía aceptar un "príncipe portugués" como rey del Río de la Plata o cualquier otro príncipe que consideren los portugueses.
Se designó al Dr. Valentín Gómez para que viaje a Europa y trate de cristalizar los sueños monárquicos


En verdad, creo, que estaban demasiado abiertos al mundo, pendientes de Europa y todo lo que allí acontecía. Belgrano admiraba la fortaleza de las monarquías.

Saludos.

MARIANA♥♥♥ dijo...

Me encanta tu blog por que es bien Argentino!!! te felicito por las fotos maravillosas que tenes!!!
un placer conocerte...

SAFIRO dijo...

Gracias Mariana, bienvenida,
hace mucho tiempo que no venía por estos "barrios", me alegró tu visita.

El placer es mio.

Abril Lech dijo...

Holaaaaaaaaaaaa

Cuánto tiempo sin pasar por aquí, qué placer ver queel último post fue hace poquito...
En otro feriado...

Abrilita!
Besosssssssssssssssss